Va la historia: en algún momento de esta semana (no me pregunten cuándo porque el PTSD me ha hecho olvidarlo), calificaba ensyos mientras oía música en mi lap y, de repente, sin mayor aviso el random del itunes llegó a una canción de Arjona, afortunadamente no recuerdo cuál fue. Juro solmemente que yo no la pusé ahí intencionalmente y que ya la borré. En cuanto superé el shock quise callarla, pero la pobre computadora estaba en un shock peor incluso que el mío, por lo que tardé más de un minuto en lograrlo. Cuando la callé, el itunes se atoró y mi computadora se volvió idiota y la tuve que reiniciar. Pero el pobre itunes tardó casi media hora en reaccionar. Más tarde, escribí al respecto usando un nuevo software que bajé de internet (Q10) que, entre otras cosas, garantiza que NUNCA perderás un texto a medio escribir. Anoche, cuando quise terminar el texto para subirlo al blog, no estaba. Es como si la pobre chiltic (nombre cariñoso que aplico a mi computadora y significa rojo en náhuatl) siguiera tardando de procesar lo que pasó. Sospecho que las dos necesitaremos terapia.
las cosas enfermizas se clasifican en simpáticamente enfermizas o artes y antipáticamente enfermizas o vicios
miércoles, 9 de diciembre de 2009
martes, 8 de diciembre de 2009
calificatoria
El cierre de un semestre académico es siempre un periodo de sentimientos encontrados. La semana pasada pasé casi diez horas haciendo exámenes orales a mis alumnos. Resultó una experiencia sumamente satisfactoria. Los resultados, en general, superaron mis expectativas. Me sorprendió particularmente una alumna que hasta este momento no había mostrado señal alguna de capacidad, siquiera comparable a la de sus compañeros, contestó adecuadamente a casi todas mis preguntas. Me demostró que es mucho más lista de lo que yo pensaba. Me encanta equivocarme así.
Además del examen oral, me entregaron un ensayo por parejas (ya que tuve 48 alumnos fue la única manera de poder salir viva de esta). Y es justo en este ensayo en donde empieza mi emotional roller coaster. Los ensayos van de lo sublime a lo ridículo con algunos puntos intermedios, a veces y muy pocos. Ya leí todos los ensayos menos uno y puedo compartir los resultados preliminares. Tres ensayos sumamente buenos, dos buenos pero que necesitan un esfuerzo adicional, fuera del molde, para imprimirles la calidad que les falta; muchos ensayos entre regulares y malones; un ensayo completamente ilegible y TRES PLAGIOS.
Uno de los plagios es tan burdo que no se merece demasiada atención: Una página de Yahoo Answers y seis de wikipiedia. Un ejercicio de corta y pega y elimina sin editar porque es demasiado. Hay un pequeñísimo y muy deficiente esfuerzo por disimular las fuentes cambiando algunas palabras "claves" por "sinónimos". Es tan malo que ni a divertido llega.
Lo verdaderamente intrigante son los otros dos plagios. Ya son, claramente, esfuerzos más conscientes y sofisticados por evitar trabajo. Los dos son, mayoritariamente, de fuentes impresas (con énfasis en el plural). Los dos hacen como que citan y hacen un esfuerzo más o menos afortunado por darle continuidad al texto.
En cierta manera resulta halagador que incluso hacer trampa en mi materia suponga un esfuerzo, pero no deja de ser preocupante/enternecedor el nivel de ingenuidad alcanzado. No importa de cuántas fuentes copies, no importa cuánto trabajes para confundir al lector con citas "aparentemente" mal hechas, si al final dejarás que oraciones tales como: "...y al final podría descubrir toda la majestuosidad del exterior y maravillarse con sus bellezas" o "Aunque pueda parecer padójico, el propio Platón desestimó reiteradamente la escritura en general..." te echen de cabeza.
lunes, 7 de diciembre de 2009
¿por qué escribo?
Es una de esas preguntas a las que se puede contestar a muchos niveles. Por un lado, siempre he admirado la capacidad comunicativa del lenguaje escrito; por el otro es una cuestión instintiva, natural.
Más bien la pregunta que me interesa es ¿por qué este blog? Realmente no creo que tenga nada que enseñarle a nadie (para eso están mis clases, mi otra vida en la que no soy felisbertiana sino tengo nombre y apellido) y sé bien que mi vida no es tan intensa como para resultar una apasionante lectura. ¿Qué busco entonces? No lo tengo demasiado claro. En cierto sentido es una salida, un espacio únicamente mío en que puedo poner por escrito y compartir con quienes estén interesados en leerlo ocurrencias, vivencias, reflexiones, observaciones y ociosidades varias. Hoy es, también, un modo de comunicación con las personas más importantes de mi vida y que están, casi todos, bastante lejos.
Soy una persona sumamente privada, no me gusta exhibirme, no me gusta ponerme en boca de todos. Por eso decidí omitir mi nombre y detalles personales de este blog. Sé que todos mis lectores me conocen y entienden bien lo que digo y lo que dejo de decir pero estoy también apostando a que algo de lo que escribo pueda significar más allá de mi cara y mi vida particular.
¿Por qué me propuse publicar por lo menos una vez al día durante por lo menos un mes? Porque escribir en el blog me hace bien, y justamente en estos momentos en que mi paz es menos estable y mi nivel de trabajo amenaza con ahogarme necesito conservar este espacio de cordura e intimidad compartida. Por si no llevan la cuenta, hoy es el décimo día.
domingo, 6 de diciembre de 2009
contra la procrastinación, full disclosure
Para conjurar la procrastinación, he decidido hacer pública la lista de cosas -no laborales, o laborales que no hago en horario de oficina- que tengo que hacer esta semana.
Así, si no las hago, me echan pleito todos ¿no? La lista no es exhaustiva ni la iré actualizando pero sí publicaré el viernes cuánto de esto hice
- Calificar los ensayos de mis alumnos
- Lograr orden en mi cuarto a más tardar el miércoles
- Cortarme el pelo
- Volver a las flores de Bach
- Organizar la lista de deseos para el intercambio de la oficina
- Comprarme un teléfono nuevo
- Acabar la entrada de Hacerte Escribir
- Recoger mis faldas en la costurera
- Llevar las botas negras al zapatero
- Bajo ninguna circunstancia debo seguir leyendo cheap chick lit sé bien que no es buena para mis acostumbrados bajoneamientos decembrinos
sábado, 5 de diciembre de 2009
señales
Desde hace varios años cargo siempre en mi enorme bolsa una libretita. Anoche, como no sabía qué publicar para cumplir el reto (se notó ¿no?) decidí echarme un clavado a mi colección de libretitas para encontrar algo, cualquier cosa que me ayudara a salir del paso. Además de la bonita frase que publiqué oída en alguna conferencia -¿qué quieren? la libreta es un poco vieja y no tengo tan buena memoria- me topé con algo que, creo, es una señal.
Hojaeando algunas de mis múltiples libretitas me encontré los datos de los tres últimos hombres que fueron importantes en mi vida -y me atrevo a decir que son no sólo los tres últimos sino los tres únicos importantes- con su puño y letra. No revisé todas las libretas ni lo hice con particular cuidado pero las tres hojitas de tres cuadernos distintos llamaron mi atención de manera particular.
El efecto que tuvieron en mi me hace afirmar que, sin duda, fue más que una coincidencia. ¿Una señal? ¿qué significa?
viernes, 4 de diciembre de 2009
Hoy escribo...
A fin de transmitir la relevancia sobre la destacada participación del hombre en la actualidad
Suscribirse a:
Entradas (Atom)