martes, 22 de marzo de 2011

100 facts about me

Desde el fin de semana, Twitter se ha visto inundado por publicaciones con el Hashtag #100factsaboutme. Decidí unirme al ejercicio pero para evitar inundar el timeline de la gente con datos que quizás no les interesen y para facilitar la lectura de los interesados, decidí publicarlos aquí. 

Algunos no resultarán sorprendentes y de otros incluso ya he hablado:

  1. Odio los cucharones enanos, tener que servirme la sopa de gotita en gotita es una de las cosas que de más mal humor me puede poner
  2. No como sopa en domingo
  3. Colecciono estrellas, un poco por azar (no recuerdo haberlo decidido) pero hoy así es, tengo una colección de estrellas
  4. Soy adicta a la mala literatura para quinceañeras
  5. Les tengo fobia a las tortas y los sandwiches, me parecen comida sorpresa, siento que ocultan algo
  6. Odio las plumas bic y cualquier otro tipo de pluma genérica pero en este momento estoy resignada a usarlas, la alternativa sería perder mis plumas bonitas
  7. No uso pantalones, nunca
  8. Me encanta manejar, sobre todo en carretera
  9. Si sólo me conocen de lunes a viernes y en horario laboral (entro a trabajar a las 7 de la madrugada) nunca se lo imaginarían, pero me encanta maquillarme
  10. Tomé cinco años de clase de piano, aunque verdaderamente no se nota
  11. Aprendí a leer muy chica y he leído mucho toda mi vida
  12. Tengo una psicomotricidad malísima
  13. Soy una colección ambulante de genes dominantes: chinos, nariz grande, cejas, facilidad matemática, miopía, canas, baja sudoración, voz fuerte, ojos grandes
  14. Soy intolerante a la glucosa y lo sé desde el 22 de febrero de 1999
  15. Tuve colitis nerviosa toda la prepa, lo superé en cuanto entré a la universidad
  16. Estudié ciencias humanas pero antes hice tres semestres de actuaría
  17. Aunque muchas veces no lo parezca, soy mayor que mis hermanos
  18. Me encantan los zapatos, tengo muchos más de los que necesito y calzo del seis y medio
  19. Últimamente, se me olvida la palabra intimidar (la acabo de buscar en un diccionario de sinónimos)
  20. Soy incapaz de hacer una lista de mis cualquier cosa favoritos
  21. Mis libros siempre son lo más ordenado de mi cuarto
  22. Soy muy alérgica a los gatos y un poco alérgica a los perros con mucho pelo
  23. Soy la presidenta vitalicia y autoritaria de las primas (carnales y políticas) de mi familia paterna
  24. Odio levantarme temprano y para lograr despertarme 5:15 de lunes a viernes necesito tres despertadores
  25. No sé planchar
  26. Exceptuando unas breves temporadas, vivo en la misma casa desde que tenía 6 meses. Nunca me he mudado.
  27. Nunca me puse nerviosa al contestar exámenes pero sí al entregarlos
  28. En secundaria tenía dos vicios: ver las noticias y jugar nintendo
  29. Me encanta cocinar y las pastas son mi especialidad
  30. Mi primer recuerdo es del día que nació mi hermano; yo tenía dos años dos meses y doce días
  31. Me encanta nadar y de niña podía pasar horas y horas en una alberca
  32. Creo firmemente que las quesadillas y los huevos rancheros son dos de los mejores inventos de la humanidad
  33. Soy el GPS y la wikipedia ambulante de muchas personas
  34. Una parte de mí ha tenido tendencias de terrorismo estético desde que era muy chica. Soñaba con crear el Comité Ponebombas para el Mejoramiento del Centro y mi primer objetivo era el edificio horroroso en el que estuvo El Puerto de Veracruz en la esquina de la 2 oriente y 5 de mayo frente a Santo Domingo
  35. Tengo un acento muy peculiar y cuando me conocen suelen pensar que no soy mexicana
  36. Lo que más me gusta de mi cuerpo son mis manos, ojos y cejas. Lo que menos los dedos de los pies y las rodillas. 
  37. Me dan pánico las inyecciones y las jeringas
  38. Suelo reaccionar bien en las emergencias
  39. Dar clases de filosofía es, definitivamente, una de las cosas que más disfruto en la vida
  40. Mis manías son pocas pero firmes
  41. Nunca he visto un capítulo de los Simpson completo
  42. Tuve una tortuga llamada Porejemplo
  43. Creo firmemente que la vida da señales y que hay que saberlas leer
  44. No soporto el agua caliente en la cara
  45. No me gusta el aguacate ni los quesos apestosos
  46. Me encanta contar historias
  47. No soporto la estupidez y me cuestan mucho trabajo los estúpidos
  48. Suelo hablar muy rápido, cuando estoy nerviosa hablo más rápido aún
  49. Me encanta viajar pero empacar me produce una angustia terrible
  50. Me molesta el maniqueísmo
  51. Cuando tenía seis años, mi mamá me atropelló
  52. Me obsesionan los conceptos de tiempo, espacio y memoria
  53. El único autógrafo que he pedido en mi vida fue a Bryce Echenique
  54. Para concentrarme, descompongo en factores primos la fecha del día, por eso las últimas páginas de todas mis libretas están llenas de divisiones
  55. Soy un poco bruja
  56. Me niego a aceptar los últimos cambios en ortografía propuestos por las Academias de la Lengua Española
  57. Me gusta decir que estoy en todo y voy tres pasos adelante (y muchas veces es cierto)
  58. No me gustan las bebidas chirrias (aguadas)
  59. Entiendo un poco de náhuatl y quiero hablarlo bien
  60. No suelo ser muy crafty pero me dan ataques esporádicos de manualidad
  61. Los cuadros sinópticos y tablas similares que no están centrados y equilibrados me quitan la paz
  62. Soy muy sarcástica
  63. Me gusta el buen café y sólo me parece aceptable mezclarlo con leche (y no siempre)
  64. Hasta la prepa tuve la letra muy fea, me gusta creer que ya no es fea sino peculiar y con personalidad. Hay gente que, a pesar de conocerme muy bien, no entiende mi letra
  65. Soy muy mal hablada pero también muy contenida por lo que hay gente que no lo sabe (y quizás no lo sabrá jamás ¿verdad, papá?)
  66. Me encanta el chocolate amargo, lo como poquísimo (cfr. no. 14)
  67. Soy adicta a la información y a los datos (más o menos inútiles)
  68. Hay gente que tiene respingada la nariz, yo tengo respingado el labio superior
  69. No me gusta sentirme vigilada o presionada
  70. No sé quedarme con la duda
  71. Una temporada de mi vida fui buenísima para salidas histriónicas dignas de la protagonistas de una telenovela ochentera
  72. Tengo muy buena puntería
  73. Toda mi infancia jugué con barbies y siempre quise tener un tren eléctrico
  74. Sigo esperando el día en que, cual comedia gringa, una multitud me ovacione tras estacionarme en un lugar muy chiquito o complicado
  75. Tengo una cruzada personal contra los horrorosos cables de Puebla
  76. Mi capacidad de evadir cosas a voluntad está sumamente desarrollada
  77. No tengo ningún tipo de problema con el pelo corto, de hecho, lo prefiero. Soy muy valiente para experimentar con cortes de pelo. No me sé peinar y mis chinos son una entidad con plena autodeterminación.
  78. Me encanta el centro de Puebla y me encanta caminarlo, enseñarlo, presumirlo, explicarlo y compartirlo. 
  79. Tengo una terrible tendencia a hacer bromas que rompan la tensión cuando me siento incómoda
  80. No se me da el smalltalk
  81. Me gusta mucho la música, también me gusta mucho el silencio
  82. Me encanta ir al cine
  83. Tengo muy mal olfato
  84. Me mareo con muchísima facilidad en carretera
  85. No hago ejercicio (sí, ya sé que debería y sí, continuamente me propongo empezar y no lo cumplo)
  86. Siempre que puedo procuro circular por calles bonitas aunque tarde un par de minutos más en llegar a algún lado
  87. Soy muy observadora y mejor escuchadora
  88. Me pone muy nerviosa el mal uso del lenguaje
  89. Soy muy independiente, me encanta mi autonomía y me siento invadida con facilidad
  90. Tengo muy buena memoria espacial, temporal y para las canciones
  91. No me gusta me que hagan adivinar las cosas
  92. Soy muy tolerante pero no tolero la intolerancia, la exclusión y la discriminación
  93. El hielo es fundamental en mi vida, incluso en invierno
  94. No sé jugar ajedrez
  95. Nunca fue una decisión consciente pero casi todos los hombres de mi vida han sido menores que yo
  96. Odio el morbo, el amarillismo y las teorías de conspiración
  97. Nunca me he quitado la edad
  98. Mezcal, cerveza, vino tinto, whisky con agua mineral o gin tonic. No me encanta la cuba, no me gustan los cockteles para nena
  99. Me sé hipermoderna
  100. Aprender y entender las cosas me resulta indispensable

domingo, 13 de marzo de 2011

de pérdidas y encuentros

en algún momento me perdí, es cierto, pero estoy segura de que me encontraré como me encontrado otras veces en lugares inesperados:

  • En un niño acostado que habla con su padre, Michael Corleone, tras su primera comunión en el minuto 35 de El Padrino 2
  • En la reproducción de un retrato pintado por Max Kurzweil en el estante de postales en la tienda del Belvedere
  • En la primera mitad de un monólogo en las páginas 189 y 190 de mi edición de 62 / Modelo para armar de Julio Cortázar.
Y así como me salí al paso a mí misa estas veces y muchas otras que no recuerdo o no noté siquiera, sé que lo volveré a hacer. Ya que salí en busca de mí misma, debo encontrarme pronto ( o quizás ya lo hice, al menos en parte).


martes, 1 de marzo de 2011

desconcierto

lo he dicho muchas veces y cada día lo tengo más claro: con el paso del tiempo hay gente que se va y gente que se queda; gente que regresa una y otra vez y gente que en realidad nunca estuvo. conservar a alguien que empieza a irse no es fácil por lo que hace mucho decidí hacerlo sólo por unos cuántos.

parte importante de crecer es aprender a dejar ir y aprender a no dejar ir, y no, no es difícil distinguir cuándo toca qué.

lo que sí me desconcierta y me tiene revuelta y en este incómodo silencio es ¿qué se hace cuando quien se ha ido eres tú misma?

lunes, 14 de febrero de 2011

no en catorce de febrero

cualquier cosa que publique hoy sonará alusiva, conmemorativa o ardida y me niego a formarme en alguna de esas colas.

sólo me queda una cosa que decir (que, algunos de ustedes lo saben, está relacionada con mi actitud ante este dia)

ánimo, bambi te ama

domingo, 6 de febrero de 2011

es oficial, google chrome me odia

estoy harta y estoy a punto de desinstalarlo, pero para volver a instalarlo (él me odia a mí, no yo a él), explico la situación:

primero, para quien no lo ha usado, debo explicar que chrome muestra la vista en miniatura de las ocho páginas de internet que más has visitado últimamente cada vez que abres una nueva ventana o pestaña. el funcionamiento de estas vistas en miniatura parece bastante sencillo: cada cierto tiempo se guarda una fotografía de la página que sustituirá a la anterior de modo que, en la medida de lo posible, la vista en miniatura sea reflejo fiel de la página a la que accedes al seleccionarla. digo parece ser porque, desde hace tiempo, me di cuenta que en realidad detrás de este mecanismo hay alguna especie de genio perverso o, al menos, un espíritu chocarrero con un sentido del humor incomprensible.

¿y cómo me di cuenta de esto? una vez (juro que fue una vez), hace varios meses, entré al perfil de facebook de un exnovio del que no sé nada desde hace siete u ocho años. vi su información básica y su foto de perfil y ya, me salí a los tres minutos creyendo que eso era todo, pero no; por alguna extraña razón chrome decidió que mi visita a la página de perfil de ese individuo era representativa de lo que suelo hacer cuando estoy en facebook así que guardó un screenshot de esa página para usarla en la vista en miniatura de facebook que aparece entre las ocho páginas que visito con más frecuencia. y no sólo decidió guardarla, decidió no sustituirla o, al menos no del todo. durante el siguiente par de meses la cara y el perfil de facebook del individuo me acosaban cada vez que abría una pestaña. después, la foto de la página fue sustituida por otra y yo volví a abrir pestañas nuevas con tranquilidad, pero el gusto sólo me duró unas cuantas semanas; de repente, volvió la vieja imagen. a partir de ese momento, la vista en miniatura de ese perfil de facebook en particular me sale al paso cuando menos lo espero o desaparece por un tiempo pero vuelve, siempre vuelve.

el colmo de la historia fue hace unos días, cuando no conforme con usarla como vista en miniatura de facebook, chrome decidió usarla como si fuera otra página, sin relación alguna con facebook. por eso digo que me odia, porque a pesar de que soy sólo una entre los muchos millones de personas que usan facebook para averiguar qué ha sido de algún ex y que, en serio, fue sólo una vez y sólo unos minutos; chrome ha decidio usarlo en mi contra. no es que me genere vergüenza o una enorme furia, simplemente me molesta, me perturba, me sobresalta y ya me cansó. por eso creo que lo que tengo que hacer el desinstalar: ya borré los datos de navegación y la memoria temporal, pero la cara del individuo me sigue saliendo al paso y, la verdad, no tengo el menor interés en seguirlo viendo.

¡auxilio! ¡lo acaba de hacer otra vez! ¿qué le hace a chrome suponer que tengo esa foto en mi gmail?

primero una aclaración

llevo meses desaparecida y no sólo de este blog, llevo meses desaparecida de mí misma. sé mejor que nadie lo importante que es este espacio para mi salud mental así que, una vez más, haré un intento por resucitarlo y actualizarlo con una asiduidad razonable.

espero que mis [poquísimos] lectores puedan perdonar el abandono y tengan paciencia en lo que recupero el ritmo, estoy pasando por una época en la que cada palabra me cuesta.

lunes, 18 de octubre de 2010

vértigo

me parece que cuando las aguas se agitan no tiene sentido engarrotarse, es evidente que así no se llega más que al fondo. las alternativas viables son nadar plácidamente de muertito o sumarse al movimiento, dejarse llevar por la convulsión.

sé que vienen cambios y he decidido aligerar mi carga. tras dedicar varios días a poner orden a mi entorno, creo que hoy el orden se me incluye también a mí. este fin de semana de limpieza profunda fue al mismo tiempo un profundo intento por generar armonía y sí, en cierta medida, también un ejercicio de purificación.

lo confieso, me emocionan los cambios, que las cosas evolucionen, que las fuerzas se reacomoden y eso es lo que está pasando. por un lado, algunos empiezan a descubrir lo obvio mientras siguen evadiendo lo que tienen que enfrentar tarde o temprano; por otro, algunos luchamos contra la evasión y realizamos pequeños actos que suponen un enorme valor. andamos.